La verdad que estoy haciendo este post porque me da vergüenza cerrar el día sin ser capaz de dedicar un momento a escribir algo, aunque no se si es peor escribir sin decir nada o no decir absolutamente nada.
La verdad que muchas son las ideas que están encima de mi mesa (de una de las tantas que utiliza para trabajar) que no se cuando voy a acabar de centrarlas todas y que comiencen a caminar, aunque lo que es bien cierto que no puedo dejar pasar más de dos semana para que esto suceda o la frescura y la motivación que genera esta situación de efervescencia morirá y perderemos gran parte de lo ya realizado: poner el interrogante.
Se abren caminos nuevos y lo que más me gusta y apasiona es quién y como se están abriendo, la ruptura de los muros ha sido todo un éxito desde este punto de vista y la verdad que cada día estoy más contento.
Monique y Pilar me han lanzado el reto de reflexionar desde mi perspectiva como ha de ser un espacio colaborativo y de visión global de lo que pasa en el CitiLab y como esto se traspasa a un entorno digital para que esa energía que tenemos sea más aprovechable aún (no se si estamos creando un monstruo que nos puede acabar devorando a nosotros mismos)
Por mi lado empiezo a tener claro que actividades puedo empezar a poner en marcha desde este puesto y la verdad que me resultan de los más motivador. Acercar a la ciudadanía a los proyectos de investigación del CitiLab, abrir un espacio donde funcionen nuevos formatos de innovación en los que instituciones docentes, administraciones, ciudadanos y empresarios trabajen en P2P y ver como se pueden crear nuevos formatos de emprendeduria de una forma abierta e incorporando la innovación desde la idea son las tres iniciativas que van ganando por el momento.
El break out, que fue el proyecto original de la idea, sigue siendo un proyecto pero que vivirá dentro de esta dinámica como una herramienta de trabajo que ayudará a todo lo que he descrito. Creo que es mucho lo que estoy queriendo hacer, pero como siempre digo, para hacer mariconadas mejor me quedo en casa viendo la tele.
El gran reto que me queda es romper la última pared. La que la gente crea en su cabeza y que le impide dar el paso adelante, la que no se construye con ladrillo sino con ideas, la que hace que el elefante nunca se separe de la estaca donde desde pequeño ha vivido atado.
La gente no se ha apoderado del espacio y de las funciones que les he abierto, primero porque nadie se lo ha explicado, no saben que hacer y segundo porque de una manera inconsciente identifican este espacio como no propio.
Esta mañana estábamos discutiendo en una sala de reuniones que es lo que había que poner en la página web del CitiLab y todos (grandes mentes pensantes) hacíamos nuestra cábalas, hasta que me he acordado que teníamos un grupo de unos 30 jóvenes de unos 14 años aquí trabajando, evidentemente en el espacio que se les había asignado y haciendo de una manera educada y correcta el trabajo que se les había indicado.
Se me ha ocurrido ponerme en mitad del espacio y decirles en voz alta que por favor me ayudaran, que necesitaba su opinión porque era muy importante para resolver un problema. Les he preguntado que querian ver en la página del CitiLab y han salido cosas asombrosas, entre otras y como joya de la corona, que querían ver nuestras fotos, saber como nos llamábamos y que haciamos aquí. Ya se nos había ocurrido algo así pero esa petición ha sido tan reveladora que me han dejado pasmado.
Este acto ha sido una bocanada de aire fresco en mi cara y ver las caras de esos jóvenes que han sido conscientes que estaban creando algo con nosotros y que se sentían dueños de algo tan “majestuoso” como el CitiLab ha sido algo que no se si alguna vez voy a olvidar en mi vida. Rompí esa pared, solo un poquito pero algo se rompía. Algo ha comenzado a cambiar.
El lunes espero romperla definitivamente, y como hicieron las pescaderas el 14 de Julio entrar en los lugares más recónditos del reino para dárselo al pueblo, eso si de manera pacífica que todos estamos en el mismo tren.
Bueno me voy, que tenemos fiestta y me lo voy a pasar genial.