Buscando sin saber el qué

jupiter4Haciendo una lectura rápida a La Vanguardia me he encontrado esta nocticia que me ha dejado sorprendido y no por lo que explica en si pues es el relato de un descubrimiento mientras se observaba a Jupiter.

Un aficionado a la astronomía descubre un agujero en Jupiter fruto de la colisión de un cometa o un asteroide y como dice el “no lo podía haber planeado mejor”, estaba en el momento oportuno, en el lugar oportuno observando hacia el lado oportuno, pero podia haber cambiado cualquiera de estos parámetros sin ningún problema. ¿Y que es lo que hacía? Nada en concreto, sólo observaba.

Y ahora meto mi cucharada, recreemonos en ese “sólo”. Pocas bromas con eso. Galileo se puso a “sólo” observar la Luna y reventó los cimientos de las creencias sobre lo divino de la creación, al punto que el Papa negó lo que veia. Observar no parece una mala manera de descubrir, eso si, sólo observar tampoco parece productivo.

Observar para descubrir lo que ya se sabe puede estar bien, pero observar para preguntarse lo que aún no sabes que existe puede estar mejor. Buscar sin saber lo que buscas hasta que lo encuentras. Parece absurda la frase pero en el mundo de la innovación tiene una lógica aplastante.

No sabes lo que es, no sabes donde puede estar pero de repente, estás haciendo algo y lo encuentras, encuentras la pieza del puzzle que faltaba y todo se conecta, a partir de ese momento es como si el resto de piezas cobrasen vida de forma autónoma comienzan un desfile unas hacia otras y todo encaja, tu cara se ilumina y dices “Eureka”, no se bien si lo conseguí o me consiguió pero es así. Fruto del trabajo y del …. no se como llamarlo.

Trabajemos con los ojos abiertos, con los oidos límpios y sobre todo con la mente despejada de todo aquello que entorpece para asimilar, porque no olvidemos que escuchar y mirar son procesos mentales, no se producen en los sentidos requieren una intervención cerebral y eso es lo que produce la riqueza.

O vives la vida o ella te vive a ti. Espacios abiertos, ojos abiertos, oidos abiertos y sobre todo, sobre todo mente abierta y de repente todo se conecta. Sin más.

PD: Esto es para Jordi, mi hijo

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